La cultura como nomadismo

¿Tiene la cultura fronteras? ¿Se puede impedir el paso de las ideas de un país al otro? ¿La lengua puede separar a las personas? ¿Son más reales los que no se mueven nunca del mismo sitio? No ha sido este mi caso, al menos en los casi últimos veinte años. ¿Esto quiere decir que no pertenezco a ningún lugar o que he perdido los referentes? La verdad es que me parece más interesante responder a esta pregunta inventando cosas nuevas, porque las raíces no se perderán nunca. Manteniendo un camino sin pautas marcadas y dejando que la relación con el resto de viajeros cruzados vaya indicando la ruta. Haciendo del nomadismo, real o figurado, un lema periodístico.

El concepto parisbcn no es cerrado, sino abierto a cualquier imaginario físico, geográfico, lingüístico o colectivo. Parte de dos ciudades, pero se puede intercambiar y desdoblar. Busca acercarse a diferentes formas artísticas, pero sin definirlas previamente. Pretende seguir algunos de los mayores acontecimientos culturales dentro de un territorio determinado, pero desea que estos le lleven lo más lejos posible. No existe ningún interés en preestablecer estilos, comportamientos y experiencias. Esta es una aventura cuyo interés no sabemos exactamente hacia dónde nos lleva. Es un reto y un juego. ¿Me acompañáis?

Vicenç Batalla