
El rumano Cristian Mungiu se lleva su segunda Palma de Oro en el Festival de Cannes, diecinueve años después, con el drama costumbrista sobre la acogida de inmigrantes en Noruega Fjord. Saliendo por primera vez de su país donde había rodado hasta ahora todas sus películas y con el apoyo clave de la actriz Renata Reinsve, Mungiu teje una compleja trama entre una familia evangelista rumana-noruega que llega a un pueblo de los confines nórdicos y se confronta en una escuela y una población inicialmente abierta a los recién llegados pero que acaba sospechando de sus prácticas con los hijos hasta contraponer una administración que se erige en baluarte acérrimo del laicismo y la libertad de culto, con conflictos a la vez generacionales. Es seguramente la cinta más redonda, sutil y contrastada del rumano, a pesar de los detractores, precisamente, por querer confrontar lo que consideran dos visiones interesadas.
Mungiu ya había ganado con 4 mesas, 3 semanas, 2 días su primera Palma de Oro en su estreno en competición en 2007. En esta ocasión, se ha impuesto a Minotaur, Gran Premio, donde el ruso Andreï Zviaguintsev efectúa una radiografía sin concesiones de una clase media de su país que, desde la invasión de Ucrania, ha perdido cualquier referente moral. Con tres películas españolas de las 22 en competición oficial, son los Javis (Ambrosi y Calvo) quienes han obtenido uno de los galardones como mejores directores por su epopeya lorquiana en tres épocas La bola negra. Y que comparten ex aequo con la más sobria en blanco y negro Fatherland, del polaco Pawel Pawlikowski, sobre como las Alemanias del Oeste y el Este intentaban instrumentalizar al escritor Thomas Mann en el inicio de la Guerra Fría y como reflejo actual.
Hamaguchi, Dhont y Marre, recomendables

Otras películas que se han hecho con galardones son las bastante recomendables Soudain (Todo de golpe), del japonés Ryusuke Hamaguchi; Coward, del belga Lukas Dhont; y Notre salud (Nuestra salud), del francés Emmanuel Marre. Hamaguchi se ha ido a Francia para filmar y mostrarnos durante más de tres horas una utopía en una residencia privada donde, en contra de lo que puedan esperar los inversores, se aplica una técnica humanística que pone a las personas mayores en situaciones límite en el centro del establecimiento y no solo como cuerpos con una corta esperanza de vida y en lógica capitalista. Por eso, se ha premiado a la francófona Virginie Efira y la japonesa Tao Okamoto conjuntamente como mejores actrices.
En el caso de Coward, son Emmanuel Macchia y Valentin Campagne quienes se llevan conjuntamente el premio como mejores actores en su escenificación de una relación homosexual en plenas trincheras mortales de la Primera Guerra Mundial y los números de teatro y música que sirven para hacer bajar el clima infernal de los soldados. Un clamor contra la guerra, en tiempo como los actuales donde esta se vuelve a imponer como una banalidad.

En esta línea, Marre parte en Notre salut de las cartas que se enviaban su abuelo y abuela durante el régimen colaboracionista francés de Vichy con los nazis en la Segunda Guerra Mundial y el arribismo del primero hasta participar en la creación de los campos de trabajo para prisioneras, minorías, exiliados y judíos y las futuras deportaciones. Algo que le ha valido el Premio al Mejor Guión, acompañado de unas coreografías y uso paródico de música actual para jugar con las paradojas de una historia en que la extrema derecha está de retorno.
Menos comprensible es el premio del Jurado (la Palma de bronce) a la alemana Valeska Grisebach por Das geträumte Abenteuer (La aventura soñada), un relato en la frontera búlgara-turca sobre pequeñas mafias de contrabando y personas a partir de una arqueóloga que se pasea por la noche en medio de todos estos personajes pero de los cuales se hace difícil discernir sus intenciones y la tensión cinematográfica.
Los Javis toman el relevo de Almodóvar

Han quedado fuera del palmarés películas de mayor calidad como las de los estadounidenses James Gray, con el clasicismo enmarcado en los ochenta de Paper Tigers, e Ira Sachs, con el retrato sensible y musical brillante de la epidemia del sida en la misma década de The Man I Love. Y también se van con las manos vacías Pedro Almodóvar, y su confesión de canibalismo como director de Amarga Navidad, y Rodrigo Sorogoyen, y el desmontaje de un director y rodaje tóxicos encarnados por unos excelentes Javier Bardem y Vicky Luengo en El ser querido.
Otros films de mérito han sido Moulin, de Laszlo Nemes, y un Gilles Lellouche en claustrofóbico mártir de la resistencia francesa; Histoires parallèles (Historias paralelas), del iraní Asghar Fahradi en un París donde Isabelle Huppert sigue iluminando la pantalla; el extraño L’Inconnue (La desconocida), de Arthur Harari con una transposición de cuerpos entre Léa Séydoux y Niels Schneider; Sheep in the Box de un Hirokazu Kore-eda en relato de anticipación pero como cinta menor suya; y Nagi Notes, del también japonés Kôji Fukada, que describe con bastante delicadeza las relaciones entre el mismo sexo de dos protagonistas adultas y dos jóvenes adolescentes.
Y no entendemos el entusiasmo de cierta crítica con el blockbuster paródico surcoreano Hope, de Na Hong-jin, más apropiado para sesiones de medianoche. Gentle Monster de la austríaca Marie Kreutzer, por otro lado, decepciona en su intento de explicar la pedofilia de un personaje ordinario y las consecuencias en su pareja. Y dos otras películas francesas, como Garance, de Jeanne Henry, y Histoires de la nuit (Historias de la noche), de Léa Myssius, se quedan a medio camino, a pesar de la presencia en la primera de Adèle Exarchopoulos, y un elenco encabezado por Hafsia Herzim, Benoît Magimel y Monica Bellucci en la segunda.
La única cinta que se nos ha escapado es la de la también francesa La Vie d’une femme (La vida de una mujer), de Charline Bourgeois-Tacquet. El jurado presidido por el realizador surcoreano Park Chan-wook tampoco la ha incluido en el palmarés. Es una relación de premios donde llama, particularmente, la atención este paso de relevo entre un Almodóvar, que nunca ha ganado la Palma de Oro a pesar de que ha estado a menudo cerca, y unos Javis exultantes que, tanto en una gala con comentarios bastante políticos sobre la situación y el malestar mundial, como en la rueda de prensa se han declarado herederos del director manchego.
PALMARÉS CANNES 2026
Palma de Oro: Fjord, de Christian Mungiu (Rumanía/Noruega)
Gran Premio: Minotaur, de Andreï Zviaguintsev (Rusia)
Premio del Jurado: Das geträumte Abenteuer (La aventura soñada), de Valeska Grisebach (Alemania/Bulgaria)
Mejor Dirección: ex-aequo La bola negra, de Javier Calvo y Javier Ambrossi (España) y Fatherland, de Pawel Pawlikowski (Polonia/Alemania)
Mejor Guión: Emmanuel Marre (Francia) por Notre salut (Nuestra salud)
Mejores Actrices: Virginie Effira y Tao Okamoto per Soudain (De repente), de Ryusuke Hamaguchi (Japón/Francia)
Mejores Actores: Emmanuel Macchia y Valentin Campagne por Coward, de Lukas Dhont (Bélgica)
Cámera de Oro: (mejor primera película en todas las secciones): Ben’imana, de Marie Clementine Dusabejambo (1er film; Ruanda), presentada en Un Certain Regard
Mejor Cortometraje: Para los contricantes, de Federico Luis (Argentina/México)
UN CERTAIN REGARD
Premio Un Certain Regard: Everytime, de Sandra Wollner (Austria/España)
Premio del Jurado: Elephants in the Fog, de Abinash Bikram Shah (1er film; Nepal)
Premio Especial del Jurado: Le Corset, de Louis Clichy (animación; Francia)
Mejor Actor: Bradley Fiomona Dembeassset, por Congo Boy, de Rafiki Fariala (República Democrática del Congo/República Centrofricana)
Mejores Actrices: Marina De Taviria, Daniela Marín Navarro y Mariángel Villegas, por Siempre soy tu snimal materno, de Valentina Maurel (Costa Rica)
QUINCENA DE CINEASTAS
Label Europa Cinemas: L’Espèce explosive, de Sarah Arnold (1er film; Francia)
Premio de los autores de la Société des Auteurs et Compositeurs Dramatiques (SACD): Shana, de Lila Pinell (Francia)
Premio del Público: I See Buildings Fall Like Lightning, de Clio Barnard (Reino Unido)
SEMANA DE LA CRÍTICA
Gran Premio: La Gradiva, de Marine Atlan (Francia/Italia)
Premio de la Revelación: Viva, d’Aina Clotet (Cataluña/España)
L’OEIL D’OR (PREMIO DEL DOCUMENTAL)
Rehearsals for a Revolution, de Pegah Ahangarani (documental; 1er film; Irán) presentado en Secciones Especiales de la Selección Oficial
Visitas: 4