Cristina de Middel, fotografía animista en Arles

VICENÇ BATALLA | Cristina de Middel, delante del cartel de los Rencontres de Arles 2018 con uno de los perros de William Wegman boca abajo
VICENÇ BATALLA | Cristina de Middel, delante del cartel de los Rencontres de Arles 2018 con uno de los perros de William Wegman boca abajo

VICENÇ BATALLA. El don de la ubicuidad de la alicantina Cristina de Middel le permite ser la comisaria especial de PHotoEspaña y presentar la nueva exposición Midnight at the crossroads, juntamente con su compañero Bruno Morais, en los Rencontres de la Photographie de Arles al tiempo que firma un nuevo capítulo en París de su serie Gentlemen’s club sobre clientes de prostitutas. La fotógrafa hispana del momento bifurca sus proyectos por los cinco continentes y como tal fue una de las invitadas de la manifestación provenzal durante la semana de presentación. La poliédrica cita arlesiana, abierta hasta el 23 de septiembre, cuenta con una cincuentena de propuestas diseminadas por todo el municipio de la Camarga. Exposiciones sobre las que tendremos oportunidad de volver a hablar en futuros artículos.

Si una cosa caracteriza a la Premio Nacional de Fotografía 2017 Cristina de Middel es su capacidad para hacer de sus imágenes un sincretismo de la sociedad actual, atravesando fronteras, géneros, conflictos y normas estilísticas. Procedente del fotoperiodismo y de la fotografía humanitaria, las convenciones de la prensa se le hicieron demasiado estrechas y desde hace una decena de años explora todas las posibilidades que le ofrece la cámara para intentar explicar y explicarse el mundo. Hasta al punto de haberse situado en el mismo centro de la fotografía contemporánea que se exhibe en las galerías de arte y de la producción de libros objeto que conecta con toda una nueva generación de grafistas y activistas de las redes.

Su obra más reciente es Midnight at the crossroads (Minuit à la croisée des chemins, en versión francesa), un trabajo con su marido Bruno Morais sobre la leyenda del espíritu Èsù que recorre la religión yoruba como una divinidad tan benéfica como maléfica a través de Benín, Haití, Cuba y Brasil. Un viaje fotográfico por estos cuatro territorios, como fue el de la esclavitud, para reivindicar la autenticidad de estas tradiciones y deshacer los mitos creados por misioneros del pasado y el presente. El comisario es el barcelonés Claudi Carreras, que lleva años arriba y abajo en el continente americano y efectúa actualmente una investigación con imágenes de las raíces africanas desde México.

Entre Ciudad de México y Río de Janeiro

CRISTINA DE MIDDEL &amp; BRUNO MORAIS | Una imagen en Benín de la exposición <em>Midnight at the Crossroads</em>
CRISTINA DE MIDDEL & BRUNO MORAIS | Una imagen en Benín de la exposición Midnight at the Crossroads

De Middel reside entre Ciudad de México y Rio de Janeiro. Desde allí lleva a cabo proyectos como Cucurrucucú, sobre la violencia en México a partir de la desaparecida revista Alarma! y añadiendo textos y letras de rancheras, o Sharkification, sobre el intento de control de las favelas durante el Mundial de Fútbol de Brasil conjuntamente con Morais. Aunque la producción de la alicantina es muy difícil de seguir porque abarca también las contradicciones de la sociedad china (Party: Quotations from Chairman Mao Tse-tung), la masculinidad en India (The perfect man) o la vida en el barrio de Makoko en Lagos (This is What Hatred Did).

Por ello ha decidido abrir su propia editorial This Book Is True, que también publica a otros autores. No se puede quejar porque sus ejemplares, a veces de tirada limitada y firmados, se agotan fácilmente pese a que pueden llegar a tener un precio de 450 euros. El más conocido, y que en 2012 le otorgó la fama, es Afronautas sobre un programa espacial de Zambia en los años sesenta para ir a la Luna. El diseño de este libro afrofuturista lo hicieron la catalana Laia Abril y el italiano Ramon Pérez, que son a su vez habituales en Arles. En este proyecto, como en el de la conexión de la negritud por el animismo, su objetivo es el de huir del etnocentrismo occidental.

El espíritu libre de Èsù

CRISTINA DE MIDDEL &amp; BRUNO MORAIS | Imagen en Brasil de <em>Midnight at the Crossroads</em>
CRISTINA DE MIDDEL & BRUNO MORAIS | Imagen en Brasil de Midnight at the Crossroads

“La suerte de la religión yoruba ha sido su falta de difusión, su secreto difícil de definir”, explicaba De Middel en un encuentro con el público en el festival provenzal moderado por el crítico Damien Sausset de Art Press. “Nuestro trabajo ha sido hacer una interpretación visual de los mitos y leyendas de Èsù. Para comprender no solo este espíritu, sino también para extraer la parte demoniaca que ha propagado Hollywood”.

Una interpretación en la que reincide el comisario Claudi Carreras en el catálogo oficial del certamen: “En un mundo cada vez menos plural, las principales religiones han aislado y estigmatizado las creencias ancestrales, han demonizado lo desconocido y han envilecido sus objetivos”. De hecho, De Middel recuerda que los yorubas “no excluyen a nadie”. Y permiten su transformación, como el espíritu Èsù, en santería en Cuba, umbanda en Brasil o vudú en Haití. En la exposición, las imágenes atribuidas indistintamente a De Middel o Morais se mezclan entre estos tres países y Benín. Y el recorrido se hace más por conceptos y experiencias que no por cuestiones geográficas: ceremonias, celebraciones, figuras errantes, masculinidad, feminidad, duplicidad… Y la escenografía converge a partir de seis pasillos en forma de ángulo cerrado hacia un cruce de caminos.

PHotoEspaña y Magnum

ELLIOTT ERWITT | El reportero estadounidense haciéndose un autorretrato en 1979 en Saint Tropez, que es la imagen de <em>Players. Los fotógrafos de Magnum entran en juego </em>
ELLIOTT ERWITT | El reportero estadounidense haciéndose un autorretrato en 1979 en Saint Tropez, que es la imagen de Players. Los fotógrafos de Magnum entran en juego

El afán de curiosidad de esta fotógrafa, que acaba de fichar por la histórica agencia Magnum, no tiene límites. Y esto es lo que ella misma considera que es su fuerza y también su desventaja: “Soy muy curiosa, pero no tengo la disciplina para hacer búsquedas de seis meses. Mis proyectos nacen de esta curiosidad. No me gusta en absoluto la fotografía que te dice lo que tienes que pensar. Me gusta compartir mis dudas. Cuando veo una cosa mal explicada en la prensa, es cuando decido lanzarme sobre ello”.

Por eso, su tarea de comisaria de media decena de exposiciones en el actual PHotoEspaña (6 de junio-26 de agosto) ha sido un reto en sus prácticas. La muestra más grande es Players. Los fotógrafos de Magnum entran en juego, en el Espacio Fundación Telefónica, donde se exhiben 150 imágenes de una cincuentena de autores de la agencia lejos de los clichés más serios para explicar aspectos menos conocidos de su trabajo. En este caso, De Middel comparte el comisariado con un referente como es Martin Parr.

“Todos estos encargos me han obligado a escribir”, nos respondió a una pregunta sobre su omnipresencia este año 2018. “Tenía que tratar los artículos de los otros comisarios. Y esto me obligaba a una mayor disciplina. Utilizaba las palabras de los otros, de otras personas que hablaban de mí. Ha sido una experiencia extenuante, que espero repetir pero más adelante”.

Y no rehúye temas polémicos en casa. Dentro de la programación off, también presenta Milana del Toboso hasta el 27 de julio en la galería Juana de Aizpuru madrileña. Partiendo de imágenes de objetos y paisajes sin textos, lo define como un “estudio crítico de la identidad nacional española”.

Cita con clientes de prostitutas

CRISTINA DE MIDDEL | Silvio, 28 años, uno de los clientes de prostitutas fotografiado en el inicio de la serie a Rio de Janeiro <em>Gentlemen's club</em>
CRISTINA DE MIDDEL | Silvio, 28 años, uno de los clientes de prostitutas fotografiado en el inicio de la serie a Rio de Janeiro Gentlemen’s club

Pero, después de inaugurar todas estas exposiciones a principios de junio, ya se fue a París para continuar con su serie Gentlemen’s Club. En esta ocasión, sobre los clientes de prostitutas en la capital francesa. Su estrategia consiste en publicar un anuncio en la prensa local, donde ofrece dinero a clientes a cambio de poder fotografiarlos en habitaciones de hotel. “Quiero levantar todos los prejuicios sobre la prostitución normalizada”, argumentó quizás yendo a contracorriente de algunas de las últimas leyes en Europa. “No pienso pedirle a mi marido o a mi padre si han hecho uso de esta práctica. Porque no me lo dirían. Lo que me atrae de este trabajo es que yo no tengo acceso a estas mujeres”.

Comenzó la serie en 2015 en Rio de Janeiro, y en estos primeros retratos se ve a hombres de todas edades y condiciones de quienes se explica cuáles son los sus motivos y deseos para pagar a cambio de sexo. Prosiguió en La Habana. Y el tercer capítulo fue a finales de junio durante cuatro días en París. A pesar del rechazo inicial, algunas revistas ya se atreven a publicar el resultado. Y el itinerario continuará ahora hacia Lagos o Moscú, entre otros lugares. En búsqueda de las similitudes y las diferencias entre sus protagonistas.

¿Tiene más proyectos en marcha? De hecho, ¡no está mal! Aunque apunta uno nuevo: sobre la inmigración en México. Algunos pueden considerar que es una temática recurrente en estos momentos por parte de artistas en fotografía, cine o literatura. Pero ella esboza un curioso ángulo: el trabajo parte de la novela de Jules Verne Viaje al centro de la Tierra.