Festival Oui!, la emigración como sujeto teatral

ARCHIVO | Los actores Bachir Tassembedo y Jules Soguira Gouba, en la obra <em>Gibraltar</em> de Guy Giroud
ARCHIVO | Los actores Bachir Tassembedo y Jules Soguira Gouba, en la obra Gibraltar de Guy Giroud

VICENÇ BATALLA. La influencia cultural francesa en Barcelona viene de lejos, pero cuando los intercambios son cada vez más anglófilos es oportuno que se cumplan cuatro ediciones del Festival Oui! Una convocatoria para descubrir compañías de teatro menos conocidas del área francófona y para poder establecer viajes de ida y vuelta entre autore·a·s, traductore·a·s y actores y actrices y con epicentro en la capital catalana. Y si hablamos de pasarelas entre culturas, qué mejor que centrar este año el festival en buena parte en la cuestión de las migraciones y los países de donde vienen los que las protagonizan. Además el certamen se amplía en esta ocasión con la programación paralela Km0, precisamente para promover estos intercambios de las artes escénicas a un lado y otro de los Pirineos. Repaso de las ocho obras que se presentan entre 4 y el 16 de febrero, con el Institut del Teatre y el Instituto Francés de Barcelona como ejes pero también en otros espacios de la ciudad. Aparte, publicamos una entrevista en francés de sus dos organizadore·a·s Mathilde Mottier y François Vila.

ARCHIVO | Una imagen de <em>Mon livre de la jungle (My Calais story)</em>, que documenta en una performance de Cécile Brunelle este campamento de inmigrantes en el norte de Francia
ARCHIVO | Una imagen de Mon livre de la jungle (My Calais story), que documenta en una performance de Cécile Brunelle este campamento de inmigrantes en el norte de Francia

Gibraltar, Mon livre de la jungle (My Calais story) y Je ne marcherais plus dans les traces de tes pas (en el oeste de África) son títulos suficientemente explícitos sobre la temática de tres de las seis obras que se dan a conocer en la sección principal del Festival Oui! El espectáculo que abre el 4 de febrero el certamen en el Instituto Francés de Barcelona es Gibraltar, escrito y dirigido por Guy Giroud conjuntamente con los actores y bailarines Jules Soguira Gouba y Bachir Tassembedo, de la compañía Marbayassa de Burkina Faso. La historia no sale de Uagadugú, pero relata el deseo de Salif de huir a Europa a pesar de todos los riesgos, peligros y barreras que tendrá que vencer en su camino. Salif es un personaje real que encontraron los actores en su país, cuya experiencia sirvió al francés Giroud para desarrollar un texto completado con una coreografía que se pelea con los alambres de las vallas de Ceuta y Melilla. Después de la presentación en el Instituto Francés, la obra viajará al Círcol de Badalona, el 5 de febrero, y al Instituto Francés de Madrid, el 13.

Cécile Brunelle es la responsable de la compañía Le Passe Muraille, toda otra declaración de intenciones, que en 2014 empezó un trabajo documental sobre la llamada Jungla de Calais. Es decir, el inmenso campamento al norte de Francia donde se amontonan inmigrantes sobre todo del Próximo y Medio Oriente con el objetivo de atravesar el Canal de la Mancha y llegar a Inglaterra. El campamento ha sido montado y desmontado infinidad de veces, pero la ruta por este lugar se mantiene y Brunelle lo ha convertido en la performance Mon livre de la jungle (My Calais story) entre el texto recitado a la manera de un slam de Isaiah, la electrónica de Glaze Furtivo y las imágenes documentales del campamento y sus protagonistas. La obra se representa el 11 de febrero en el Institut del Teatre.

Badéa y las contradicciones occidentales en África

ARCHIVO | EL actor Xavier Czapla y las actrices Juliette Coulon y Laetitia Lalle di Bénie en <em>Je ne marcherais plus dans les traces de tes pas</em> de Alexandra Badea
ARCHIVO | EL actor Xavier Czapla y las actrices Juliette Coulon y Laetitia Lalle di Bénie en Je ne marcherais plus dans les traces de tes pas de Alexandra Badea

Las contradicciones de los sociólogos occidentales cuando tienen que enfrentarse con la realidad africana, heredera de las colonizaciones, es el contenido de Je ne marcherais plus dans les traces de tes pas (No andaré más siguiendo las huellas de tus pasos) de la rumana Alexandra Badea. Es el tercer año consecutivo que el festival acoge un texto de Badea, siempre preocupada por la identidad ella que ha abrazado el francés como lengua de escritura para hacerse eco de los miedos contemporáneos. Y vuelve a ser la Compagnie de l’Arcade de Vincent Dussart, al igual que Pulverisés en 2018, quien pone en escena este último texto de Badea en un triángulo de frustraciones entre el sociólogo blanco jefe (Xavier Czapla), la socióloga blanca (Juliette Coulon) y la socióloga negra (Laetitia Lalle di Bénie), en algún lugar de África del Oeste y con música en directo de Ronan Bestien. La pieza, que este verano irá al off del Festival de Aviñón, se podrá ver el 8 de febrero en el Institut del Teatre.

De mitologías, en medio del rugido urbano, va Onysos le Furieux (Onysis el Furioso) de Laurent Gadé y que representa la compañía Nouvelle Eloïse de Bruno Ladet. Giovanni Vitello interpreta este monólogo de un hombre en el metro de Nueva York que hace remontar sus declamaciones hasta la ciudad prehistórica iraní de Tepe Sarab. Este es el segundo texto teatral que escribió Gaudé, en 2000, y de quien hablamos recientemente por su ensayo Nous, l’Europe banquet des peuples convertido en pieza por Roland Auzet. Onysos se ve el 13 de febrero en el Institut del Teatre.

El espectáculo que cerrará el certamen es Je vole… et le reste je le dirai aux ombres (Vuelo… el resto lo diré a las sombras), de la compañía F.O.U.I.C, que se inspira en la matanza de Richard Durn quien en marzo de 2002 asesinó a ocho regidores e hirió a una veintena más en la ciudad de Nanterre, al noroeste de París, y al día siguiente consiguió escaparse de la vigilancia policial y suicidarse tirándose desde una ventana de la brigada criminal. El segundo en que se lanza al vacío es el motivo sobre el cual gira la pieza, escrita por Jean-Christophe Dollé que juntamente con la codirectora Clotilde Morgiève protagoniza la obra además de Julien Derivaz. Se representa el 14 de febrero en el Instituto Francés.

Espectáculos infantiles y Km0

ARCHIVO | La actriz Sabrina Souliol y el actor Thomas Merland en <em>Llop le loup</em>, que dirigen e interpretan
ARCHIVO | La actriz Sabrina Souliol y el actor Thomas Merland en Llop le loup, que dirigen e interpretan

Para un público de todas las edades, se estrena en primicia las Bonnes ondes (Buenas ondas) de la compañía Alma, que habla de las dificultades en su aprendizaje de los adolescentes. El texto es de Aurianne Abecassis y la dirección de Claire Fretel, con interpretación de Claire Olivier, Cécile Guerein y Muriel Sapinho. La obra de esta compañía de Ceret, en la Cataluña del Norte, sitúa la trama entre alumnos de una escuela secundaria que hallan en el uso de la radio su medio de emancipación. A partir de los ocho años, el 6 de febrero, en el Instituto Francés.

A partir de los 3 años se anuncia Llop le loup, un compendio de cuentos franceses y catalanes y con los animales como protagonistas y que también es una creación. En este caso, la obra ya se enmarca dentro de la nueva programación Km0 que promueve el intercambio teatral entre ambos países. La actriz francesa Sabrina Souliol, residente en Barcelona, dirige y encarna los diferentes personajes, alterna los dos idiomas y se acompaña de las canciones populares de Thomas Merland que también firma la obra. Doble representación el 8 y 9 de febrero, en el espacio Dau al Sec, en el barrio de El Poble Sec.

Iván Morales en francés y Lagarce y Sarraute en catalán

ARCHIVO | Tolgay Pekin y Aina Tomàs, los intérpretes de la versión francesa de <em>Sé de un lugar</em> de Iván Morales
ARCHIVO | Tolgay Pekin y Aina Tomàs, los intérpretes de la versión francesa de Sé de un lugar de Iván Morales

El otro espectáculo dentro de la programación paralela es la primera versión francesa de Sé de un lugar (Né quelque part), de Iván Morales, éxito en Barcelona en 2012. La compañía La Plateforme Moutarde, a medio camino de la capital catalana y París, la pone en escena con Aina Tomàs y Tolgay Pekin y dirección de Gaëlle Ménard. Esta historia sobre el amor y sus fracasos se podrá ver el 15 y 16 de febrero en la Nau Ivanov, de La Sagrera.

El off de Km0 de hecho se pone en marcha el 3 de febrero con un encuentro alrededor de la traducción al catalán de la obra sobre el sida Juste la fin de monde (Solo el fin del mundo), de Jean-Luc Lagarce. En la charla en Dau al Sec, participarán el traductor Ramon Vila y Roberto Romei quien ya hizo una adaptación de la pieza el 2011. Ahora, es Oriol Broggi quien hará una versión a partir del 12 de febrero en el Teatre Biblioteca de Catalunya dentro de la plataforma La Perla 29.

El Teatre Akadèmia acogerá del 26 de febrero al 22 de marzo una versión catalana de Pour un oui ou pour un non (Por un sí o por un no), de Nathalie Sarraute, con dirección de Elena Fortuny y las actrices Isabelle Bres y Mari Pau Prigem. El 7 de febrero en el mismo Teatre Akadèmia habrá una lectura dramatizada de la obra. En Dau al Sec, el 13 de febrero, la autora y actriz Adeline Flaun hará una primera lectura en público de Moi dispositif Vénus (Yo dispositivo Venus), obra encargada por el Tropiques-Atrium en Martinica.

También el 13, el polaco Jan Nowak, que trabaja con el teatro francófono en su país, animará un taller pedagógico en el Instituto Francés. Y, finalmente, en la librería especializada en literatura francesa Jaimes el 8 de febrero habrá una lectura colectiva del autor belga Laurent Van Wetter y el 15 un encuentro con el autor Jean-François Prévand por su obra Voltaire/Rousseau que Josep Maria Flotats adaptó como Voltaire/Rousseau: la disputa. En Jaimes, se entrega el 19 el premio de la mejor crítica de los espectadores juveniles durante el certamen.

El festival, por tanto, gira entorno del Institut del Teatre y el Instituto Francés de Barcelona pero se esparce por toda la ciudad e incluso toda la Península y pretende generar una dinámica que implique diferentes actores para dar a conocer nuevas creaciones en cada lengua. Y multiplicar el efecto de este viaje teatral de doble sentido. Los más de 3.000 espectadores que se esperan como ocurrió el año pasado lo corroboran.