Nueva vida híbrida para el festival Ohlalà! de films francófonos en Barcelona

ARCHIVO | El auditorio del Instituto Francés de Barcelona, en la sesión inaugural del festival Ohlalà! de la segunda edición en marzo de 2019
ARCHIVO | El auditorio del Instituto Francés de Barcelona, en la sesión inaugural del festival Ohlalà! de la segunda edición en marzo de 2019

VICENÇ BATALLA. Cuando se habla de reinventarse en la cultura, a causa de la pandemia, es más curioso aun para un festival tan joven como el Ohlalà! de cine francófono en Barcelona. Su tercera edición tenía que celebrarse a mediados de marzo, pero sus organizadoras tuvieron el reflejo de aplazarlo a octubre antes de que no les cayera encima el confinamiento. Y, siete meses después, presentan una programación híbrida, mitad presencial mitad por internet con la plataforma Filmin, que les permite en todo caso dar a conocer 16 películas en su gran mayoría inéditas en las salas catalanas y españolas. El Instituto Francés de Barcelona acoge la inauguración el uno de octubre, con La Belle époque de Nicolas Bedos, y toda la programación presencial excepto la apertura por la retrospectiva de Nathalie Baye que se hace por primera vez en la Filmoteca de Cataluña. Entre medio, hay nueve largometrajes a competición que provienen de Francia, Bélgica, Suiza, Quebec y Túnez. Hasta la clausura el 8 de octubre con Notre Dame, de Valérie Donzelli. La gran triunfadora de esta edición a nivel de premios ha sido Antigone, de la quebequesa Sophie Deraspe, que traslada a una familia de inmigrantes en l’actualidad en Montreal el mito de la heroína griega.

“Entramos en el terreno de la resistencia”, resume la codirectora y programadora del festival Ohlalà! Mélody Brechet-Gleizes sobre este cambio de formato para salvar esta tercera edición. “De hecho, en esta tercera edición, pasábamos a la velocidad superior. El cambio nos ha frenado un poco en nuestro impulso”. Habían programado 23 películas, en relación a las 15 de la primera y segunda edición. Finalmente, son 16. Y Ana Belén Fernández, la otra codirectora y responsable de comunicación, añade: “hacer un festival en estas condiciones, es todo un reto”.

ANNA SANCRISTÓBAL | Las dos directoras del festival Ohlalà!, Ana Belén Fernández y Mélody Brechet-Gleizes, en la segunda edición de 2019
ANNA SANCRISTÓBAL | Las dos directoras del festival Ohlalà!, Ana Belén Fernández y Mélody Brechet-Gleizes, en la segunda edición de 2019

De hecho, habitualmente tenían diversos realizadores·as y actores y actrices que venían a presentar sus películas y dar clases magistrales, con el apoyo de la escuela de cine barcelonesa Bande à Part. La madrina de esta edición, la actriz Nathalie Baye, había confirmado su asistencia en marzo pero debido a la situación sanitaria y su edad de 72 años no podrá estar presente el 2 de octubre en la Filmoteca para la apertura de su retrospectiva con Una relación privada (Une liaison pornographique), film de Fréderic Fonteyne de 1999 que interpretó con Sergi López y por el cual recibió la Copa Volpi a la mejor actriz en la Mostra de Venecia.

Pero se espera un mensaje en vídeo de Baye en esta sesión en la Filmoteca. El recorrido de la actriz francesa comprende una lista impresionante de directores como François Truffaut, Maurice Pialat, Claude Sautet, Jean-Luc Godard, Claude Chabrol o Steven Spielberg. Habrá tres videoconferencias en el Instituto Francés para hacer un intercambio con el público de tres de los realizadores·as a competición: el suizo Antoine Russbach (Ceux qui travaillent), la quebequesa Myriam Verreault (Kuessipan) y el tunecino Mehdi Barsaoui (Bik Eneich: un fils).

“El formato que hemos acabado adoptando para esta tercera edición es la consecuencia económica de los gastos que no se podían recuperar”, explica Ana Belén de la reconfiguración a la que han procedido para mantener el festival. “Pero al no hacerlo tampoco en verano, ahora lo podemos vivir un poco más en presencial”.

Las nueve películas a competición y Filmin

ARCHIVO | Imagen de la película <em>La Belle époque</em>, de Nicolas Bedos, con el actor protagonista Daniel Auteuil transportado a los años setenta en París
ARCHIVO | Imagen de la película La Belle époque, de Nicolas Bedos, con el actor protagonista Daniel Auteuil transportado a los años setenta en París

Pese a las restricciones, la Generalitat amplió en septiembre el aforo para los teatros y los cines del 50% al 70% para dar un poco de oxígeno a las estructuras culturales. De esta manera, en la sala del Instituto Francés se puede pasar de 127 espectadores a aproximadamente 160. Allí, se hará la inauguración con la comedia La Belle époque, con la cual Nicolas Bedos consiguió reunir más de un millón de espectadores el año pasado en Francia. En febrero pasado, se llevó en los César los premios de Mejor Guión Original, Mejores Decorados y Mejor Actriz Secundaria para Fanny Ardant en una película sobre los añorados años setenta con Daniel Auteuil como protagonista. El largometraje sale en España el 6 de noviembre.

Los nueve films a competición toman a veces caminos más escabrosos y tortuosos: Ceux qui travaillent, de Antoine Russbach (Suiza); Kuessipan, de Myriam Verreault (Canadá); Bik eneich: un fils, de Medhi Barsaoui (Túnez); Les éblouis, de Sarah Suco (Francia); Antigone, de Sophie Deraspe (Canadá); Camille, de Boris Lokjine (Francia); Adoration, de Fabrice du Welz (Bèlgica); Perdrix, d’Erwan Le Duc (Francia); Delphine et Carole, insoumuses, de Callisto McNulty (Francia/Suiza, documental). El jurado está compuesto por la directora de fotografía Maite Astiz (Blue Rai), la guionista Marçal Cebrian (La hija de un ladrón), el periodista Salvador Llopart, la realizadora Pilar Palomero (Las niñas) y la productora Serrana Torres (Oleg y la raras artes).

Estas cinco primeras películas a competición también se podrán ver en el Instituto Francés, pero las cuatro restantes solo serán accesibles en la plataforma en streaming Filmin, que las programa todas en territorio español. Las organizadoras buscaban desde el principio una asociación con Filmin, tal como esta plataforma ya lo hace con otros festivales catalanes, españoles e internacionales. El confinamiento ha acabado por hacer converger los intereses, como ha sido el caso desde la primavera y el verano con otros acontecimientos cinematográficos como el D’A Film Festival, de cine de autor en la Filmoteca, el Docs Barcelona, de documentales, el BCN Film Fest, en los cines barceloneses Verdi, o el FIRE!, de temática LGTB. Por su parte, Filmin organiza desde 2011 el Atlantida Film Festival que ya nació online.

Diversidad de territorios y temáticas

GÉRARD GIAUME | La actriz Nathalie Baye, madrina de la tercera edición del festival Ohlalà!
GÉRARD GIAUME | La actriz Nathalie Baye, madrina de la tercera edición del festival Ohlalà!

Además, Filmin programa cuatro de las cinco películas de la retrospectiva Nathalie Baye: Les sentiments, de Noémi Lvovsky (2003); Le Petit lieutenant, de Xavier Beauvois (2004); Las guardianas (Les Gardiennes), de Xavier Beauvois (2016); Solo la fin del mundo (Juste la fin du monde), de Xavier Dolan (2017). Les sentiments y Le Petit lieutenant son inéditas en España. Por 15 euros, se tienen los films del festival y dos meses de abono a la plataforma. Por unidad, los films cuestan cada uno 3,95 euros.

Y la clausura, únicamente en el Instituto Francés, se hace con el cuento moderno Notre Dame, de Valérie Donzelli, estrenado el año pasado en Francia con la misma Donzelli y Pierre Deladonchamps en una historia caótica en las calles parisienses de hoy.

“Hay una voluntad de programar películas bastante recientes, estrenadas no hace más de doce, dieciocho meses en sus países”, detalla Mélody. En la carrera para disponer de primicias en España, hay sin embargo otros festivales con mucha más antigüedad y nombre. Es algo claro en el caso del de San Sebastián, pero también de los festivales de Valladolid, Sevilla o Gijón. Además, la anulación este año del Festival de Cannes ha hecho aun más reñidas les elecciones. “Nosotras disponemos de una segunda exclusividad. Cuando hayamos ganado en notoriedad, podremos disponer de la exclusividad primera”, desea su programadora.

Pero, asumiendo su posición en el circuito, las dos codirectoras buscan una personalidad propia para su cita cinéfila. “El criterio de la programación viene dado también por los amores a primera vista, con películas que poseen mensajes fuertes”, apunta Ana Belén que pone como ejemplo el film a competición quebequés Kuessipan, “con una mirada de la comunidad india innu que es bastante rara de ver”. Por su parte, Mélody destaca la también quebequesa Antigone “por su mirada de las mujeres”, transponiendo el mito griego a una familia de inmigrantes a Canadá.

Esta diversidad también está en la idea originaria del festival. “Queríamos darle un nombre identificable, porque no se trata solo de cine francés”, recuerda Mélody. “Queríamos acoger al resto del cine en francés: Bélgica, Suiza, Canadá, África… Nuestro objetivo es el de una apertura de la mirada. Y hallamos el nombre de Ohlalà! Que expresa el sentido que tiene el cine, con todas sus emociones y su carácter para alegrarnos”.

La cita para 2021

ARCHIVO | La imagen para esta tercera edición del festival Ohlalà!, trasladada de marzo a octubre de 2020
ARCHIVO | La imagen para esta tercera edición del festival Ohlalà!, trasladada de marzo a octubre de 2020

En marzo, también se celebra la Muestra de Cine Francófono de Madrid, organizada desde 2015 por la Alianza Francesa de la ciudad en la Cineteca del centro cultural Matadero. Pero este año, esta muestra finalmente no se hará. En cambio, el Festival de Cine Francés de Málaga, organizado también por la Alianza Francesa de la ciudad, llega este mes de octubre a su 26 edición. Pueden haber acuerdos para intercambios puntuales, sobre todo en marzo porque es el Mes de la Francofonía, pero con la muestra de Madrid no existe una programación común.

¿Qué pasará en 2021, después de esta edición tan especial en octubre? “Para la edición 2021, todavía no tenemos respuesta”, nos dice Mélody. “Depende del equilibrio financiero de este año”, añade Ana Belén. Les falta una subvención tan importante como la del gobierno catalán, que se concedió en 2018 pero no en 2019. Uno de los capítulos en los cuales el presupuesto aumenta considerablemente es el de los subtítulos en castellano o catalán. “Pedimos a otros festivales si quieren participar en la financiación, pero nunca es gratuito”, advierte Mélody. “Es un gasto que ocupa una parte importante del presupuesto”. Este año, hasta seis películas disponen de subtítulos tanto en castellano como en catalán.

Pese a todo, la idea es retornar al mes de marzo antes de la celebración de los otros grandes festivales españoles y para no coincidir con los muy numerosos festivales especializados y por áreas geográficas que hay en Barcelona. Su cita de referencia, para preparar su próxima programación, es el Festival del Film Francófono de Angulema a finales de agosto. Este año, pudieron ver los títulos de la Semana de la Crítica anulada en Cannes. Y también el preestreno de Garçon chiffon, primer film del actor Nicolas Maury con la misma Nathalie Baye en pantalla. “Nathalie Baye siempre ha querido trabajar con jóvenes realizadores”, remarca Mélody.

Desde su despacho temporal en el edificio del Instituto Francés barcelonés, no lejos del barrio de Gràcia, Mélody y Ana Belén prosiguen su trabajo que habían previsto primero para el mes de marzo tras tres años de este fructífero encuentro entre las dos expatriadas. Mélody, ex estudiante en La Fémis de París y que pasó por las reconocidas productoras Les Films de Losange y Haute et Court, y el cine Le Nouvel Odéon del Barrio Latino, y Anna Belén, con sus orígenes españoles, que llegó a Barcelona con la Agencia Francesa de Desarrollo y ahora es freelance en comunicación científica. Ocupaciones que continúan ejerciendo porque todo el equipo de Ohlalà! lo es con carácter voluntario.

PREMIO DEL JURADO: Antigone, de Sophie Deraspe (Canadá/Quebec)

MENCIÓN ESPECIAL DEL JURADO: Ceux qui travaillent, d’Antoine Russbach (Suiza)

PREMIO DEL JURADO JOVEN: Antigone, de Sophie Deraspe (Canadá/Quebec)

MENCIÓN ESPECIAL DEL JURADO JOVEN: Kuessipan, de Myriam Verreault (Canadá/Quebec)

PREMIO DEL PÚBLICO: Antigone, de Sophie Deraspe (Canadá/Quebec)

 

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